Más de 4.300 adolescentes de Baleares participarán en uno de los mayores estudios de prevención del suicidio realizados en adolescentes en España
El proyecto SOM·RIU del IdISBa inicia la fase de implementación de un ensayo clínico en 171 aulas de 43 centros educativos de Mallorca, Menorca e Ibiza
La salud mental de los adolescentes constituye uno de los principales retos de salud pública de nuestro tiempo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente uno de cada siete adolescentes presenta algún trastorno mental, mientras que el suicidio continúa situándose entre las principales causas de muerte en la población joven. Con el objetivo de contribuir a la prevención precoz de los problemas de salud mental y del comportamiento suicida, el proyecto SOM·RIU iniciará durante las próximas semanas una nueva fase clave de su desarrollo: la puesta en marcha de un ensayo clínico en el que participarán aproximadamente 4.339 estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) pertenecientes a 43 centros educativos de Mallorca, Menorca e Ibiza. La intervención se desarrollará en un total de 171 aulas, lo que convierte a SOM·RIU en una de las iniciativas de investigación e intervención en salud mental juvenil más ambiciosas desarrolladas hasta la fecha en España.
El proyecto está liderado por el grupo de investigación Atención Primaria, Servicios de Salud y Medicina Basada en la Evidencia (EVISAP) del Instituto de Investigación Sanitaria Illes Balears (IdISBa) y cuenta con la financiación de la Fundación Mutua Madrileña. Además, dispone del respaldo de la Conselleria d'Educació i Universitats, la Dirección General de Salut Mental, Convivèxit, el Servei de Salut de les Illes Balears y otras instituciones y entidades comprometidas con la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio en población adolescente.
SOM·RIU ha sido diseñado para promover el bienestar emocional, fortalecer las competencias personales de los jóvenes para afrontar situaciones de malestar psicológico, reducir el estigma asociado a los problemas de salud mental y fomentar la búsqueda de ayuda cuando sea necesario. El programa también pretende mejorar la capacidad de detección precoz y acompañamiento por parte de familias, docentes y otros profesionales que trabajan con adolescentes.
Uno de los aspectos más innovadores de la iniciativa es su fuerte integración en el sistema educativo. En la mayoría de los centros participantes, serán los propios psicólogos educativos, orientadores y otros profesionales de los equipos de apoyo quienes impartirán el programa tras recibir una formación específica desarrollada por el equipo investigador. Este enfoque busca favorecer la sostenibilidad del proyecto y reforzar la capacidad de los centros para continuar promoviendo la salud mental más allá de la duración del estudio.
La intervención dirigida al alumnado se articula mediante un programa estructurado de talleres presenciales desarrollados en horario lectivo. A lo largo de varias sesiones, los estudiantes trabajan aspectos como el reconocimiento y la gestión de las emociones, el desarrollo de estrategias de afrontamiento saludables, la identificación de señales de alarma relacionadas con el sufrimiento psicológico, la reducción de prejuicios en torno a los problemas de salud mental, la búsqueda de ayuda profesional y el apoyo entre iguales. El objetivo es proporcionar herramientas prácticas que permitan afrontar mejor las dificultades habituales de la adolescencia y fomentar una cultura de cuidado mutuo dentro de la comunidad educativa.
De forma complementaria, SOM·RIU incorpora una herramienta digital dirigida a familias, docentes y otros profesionales de los centros educativos. Esta plataforma ofrece recursos formativos, materiales prácticos y contenidos basados en la evidencia científica sobre bienestar emocional, detección temprana de problemas de salud mental, prevención del suicidio y acompañamiento a adolescentes en situación de vulnerabilidad. Asimismo, facilita información sobre recursos de apoyo disponibles y promueve una mayor coordinación entre el ámbito educativo, familiar y sanitario.
El proyecto permitirá además generar evidencia científica de alta calidad sobre la efectividad de las intervenciones escolares para la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio. Los resultados obtenidos ayudarán a orientar futuras políticas públicas y estrategias de actuación dirigidas a proteger la salud mental de los jóvenes.
Según Ignacio Ricci Cabello, investigador principal del proyecto, «la adolescencia es una etapa decisiva para la prevención. Muchos problemas de salud mental aparecen antes de los 18 años y sabemos que intervenir de forma temprana puede marcar una diferencia enorme. Con SOM·RIU queremos ofrecer a los jóvenes herramientas para gestionar el malestar emocional, pedir ayuda cuando la necesiten y construir comunidades educativas más preparadas para cuidar la salud mental de esta población».
La participación de más de cuatro mil adolescentes, cientos de profesionales educativos y cuarenta y tres centros escolares de las tres islas convierte a SOM·RIU en una de las mayores iniciativas de investigación aplicada sobre salud mental adolescente desarrolladas hasta la fecha en nuestro país y en una oportunidad única para avanzar hacia entornos educativos más saludables, inclusivos y preparados para afrontar uno de los mayores desafíos de la sociedad actual y del futuro.