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viernes, 12 de enero de 2024
El uso de la mascarilla en espacios cerrados previene la transmisión de virus respiratorios

El estudio de la Universitat de les Illes Balears, el IdISBa y CIBERESP se hizo durante el rastreo de contactos estrechos de personas contagiadas por el virus SARS-CoV-2. La investigación la ha financiado el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de las Islas Baleares.


Un estudio realizado durante la pandemia de la COVID-19 por investigadores de la Universitat de les Illes Balears (UIB), del Instituto de Investigación Sanitaria Islas Baleares (IdISBa) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) muestran que el uso de mascarilla en espacios cerrados previene la transmisión de virus respiratorios. El estudio lo ha financiado el Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de las Islas Baleares (COIBA).

 

El estudio fue liderado por una enfermera que hacía tareas de rastreo a la Central de Coordinación COVID (CC COVID) de Mallorca del Servicio de Salud de las Islas Baleares. Los resultados principales de este estudio se han publicado en la revista científica Frontiers in Public Health, con un factor de impacto elevado, puesto que se sitúa entre el 25% de las mejores revistas de salud pública, y en la Revista Española de Salud Pública del Ministerio de Sanidad (artículo aceptado, pendiente de publicación). 

 

Investigación durante la pandemia

 

Mientras se realizaba el rastreo de los contactos estrechos de personas contagiadas por el virus SARS-CoV-2 (para poder aplicar las medidas de aislamiento oportunas) se llevó a cabo un estudio para evaluar la eficacia del uso de las medidas de protección individual (mascarillas y lavado de manos) en la prevención de la transmisión de la COVID-19.

 

Además, se analizó como influía en la transmisión del virus: la ventilación del espacio, la distancia del contacto y el tiempo de exposición. También se evaluó la transmisión en diferentes ámbitos (laboral, escolar, doméstico, de transporte, etc.) con el análisis del efecto del uso de mascarilla en diferentes contextos. Finalmente, se han estudiado algunos factores que influyeron que se utilizara o no la mascarilla cuando se estaba en contacto con otras personas.

 

Los resultados principales obtenidos indican que:

 

1. La mascarilla es efectiva en la prevención de la transmisión del SARS-CoV-2. Es decir, si durante el contacto estrecho con una persona infectada (que todavía no sabía que lo estaba) se había utilizado mascarilla, la probabilidad de infección era menor que si no se había utilizado. El riesgo de contagio si se usaba la mascarilla se reducía prácticamente en la mitad.

 

2. En función del tipo de espacio, la mascareta era todavía más importante. Concretamente, en espacios interiores (tanto ventilados como no ventilados) la mascarilla era un elemento clave para disminuir la probabilidad de contagio, mientras que en espacios exteriores tenía poca importancia. Además, cuanto más tiempo se estuviera en contacto con una persona contagiada, más significativo era el uso de la mascarilla para la prevención del contagio.

 

3. Según nuestros resultados, un lavado de manos más frecuente no resultó importante en la prevención de la transmisión, a pesar de que hay que tener en cuenta que la mayoría de los participantes declararon que se lavaban las manos con frecuencia.

 

4. El único síntoma de la persona contagiada que se debió a una transmisión más elevada de SARS-CoV-2 fue la tos, que es precisamente uno de los mecanismos de transmisión principal del virus.

 

5. Respecto a los factores que condicionaban el uso de mascarillas, se pudo observar que en los contactos de más riesgo (espacios interiores, con más tiempo de exposición y menos distancia con el contacto) era donde menos se utilizaba la mascareta. Probablemente, en los contactos más próximos (familia, amigos) tenemos una falsa sensación de seguridad y no usamos medidas de protección individual. Además, hace falta desatacar que, durante la pandemia, gran parte de los contagios, aproximadamente el 80%, se producían en el ámbito domiciliario (familia y amigos).

 

Propuestas para la gestión

 

Los datos del estudio se recogieron durante el rastreo de contactos estrechos. Los investigadores señalan que, en orden a futuras pandemias, se podrían diseñar aplicaciones informáticas de análisis de datos en tiempo real para optimizar y priorizar el rastreo en función del riesgo de contagio y de las condiciones del entorno local, cosa que permitiría también optimizar los recursos sanitarios y contribuir a hacer menguar la transmisión del virus.

 

Los resultados indican también que, en las epidemias de virus respiratorios, como la epidemia actual de gripe, es importando el uso de mascarillas, especialmente en espacios cerrados, tiempos de exposición largos y distancias cortas, como el ámbito domiciliario o reuniones en espacios cerrados.

 

Equipo investigador

 

El equipo investigador del proyecto lo integran: Aina Huguet Torres (enfermera rastreadora durante la pandemia por COVID-19 y actual investigadora predoctoral de la UIB); los doctores Aina M. Yáñez y Miquel Bennasar, catedráticos de la Universidad e investigadores principales del grupo de investigación de Salud Global y Estilos de Vida (EVES) del IdISBa, y el Dr. Enrique Castro, investigador de la Universidad Brunel de Londres. También otros investigadores como la Dra. Pilar Fuster-Parra, del Departamento de Ciencias Matemáticas e informática, y Laura Capitán-Moyano y Cristian Sánchez-Rodríguez, del Departamento de Enfermería y Fisioterapia de la UIB.

 

 

Fuente fotografía: Galería fotográfica de la UIB